Le gustaría que lo recuerden como un profesor justo

El lado "B" del profesor Ariel Concha: 7 respuestas claves de su profesión

24 de Mayo de 2019

¿Cómo fue la experiencia en el Magíster en Desarrollo Humano, Familia y Educación?

Poniendo en la balanza todo lo vivido en la universidad en estos dos años y medio de duración, la experiencia es buena: buenos profesores, asignaturas que amplían los conocimientos en áreas que no somos versados como la psicología o la gestión administrativa.

El sacrificio fue grande. En esos dos años nacieron mis dos hijos y es difícil optimizar los tiempos de estudio con el trabajo y la familia, pero ese mismo esfuerzo es el que le da a la experiencia más valor todavía.

¿Qué utilidad has visto que tiene en tu labor de profesor lo aprendido en el Magister? 

Bastante utilidad, porque se cuenta con más herramientas para abordar ciertos temas con los alumnos o para poder entenderlos de mejor manera, para poder llegar a ellos. Las asignaturas como Comunicación efectiva, Psicología de la persona, Liderazgo educativo son muy útiles al momento de conversar con los alumnos en las tutorías.

Por otra parte, hoy en día es necesario que estemos actualizados con las leyes relacionadas con nuestra vocación de maestros y en el Magíster hubo ramos que, además de ser muy entretenidos, nos aclararon muchas dudas sobre la Ley General de Educación, la Convivencia Escolar y los múltiples protocolos con los que hay que cumplir.

Finalmente, los ramos de orientación familiar son de gran utilidad en el diálogo con los padres, en esa búsqueda común del bien de los jóvenes. Hay veces que los padres se ven sobrepasados por diversas situaciones que viven con sus hijos adolescentes y necesitan que nosotros, en el colegio, les ayudemos a salir adelante con esas complicaciones.

¿Cómo nació tu vocación de profesor? 

En la universidad, mientras cursaba la Licenciatura en Historia. Siempre me gustó mucho la investigación histórica, la labor del historiador, y el Instituto de Historia de la Universidad de los Andes ponía mucho énfasis en ello. En casi todas las asignaturas teníamos que escribir ensayos o paper y cada semestre tenía un seminario de investigación.

Ahora, gracias a Dios, en la universidad tuve grandes profesores y cuando estos son maestros iluminan a quienes les están enseñando. Ellos, de alguna manera, hicieron crecer en mí ese gusto por enseñar la historia, por enseñarla bien. Entre ellos puedo mencionar a don Gonzalo Vial, Don Rodolfo Urbina, don Enrique Brahm, Gonzalo Rojas y don Francisco Javier González.

"Espero estar con mi esposa viendo crecer la familia y enorgulleciéndonos de nuestros hijos y nietos"

Lamentablemente en nuestro país hay un desconocimiento de la historia universal, y peor aún de la de nuestra patria. Han aparecido pseudohistoriadores de bastante atractivo que penetran muy fácilmente en la sociedad, distorsionando la historia o haciendo pequeños relatos un tanto pintorescos, pero cargados de ideologías perniciosas. Frente a eso yo creo que es necesario que el profesor de historia despeje, aclare y enseñe la historia en base a sólidas fuentes que acercan a la verdad y, sobre todo, quitarles las cargas ideológicas.

¿Si no hubieras sido profesor qué otra profesión habrías elegido?

Historiador o literatura. Siempre relacionado con la investigación y la lectura.

¿Cómo te ves a los 60 años?

Si se aprueba la reforma previsional, lo más probable es que me falten todavía casi diez años para jubilarme, así que creo que estaré enseñando la historia.

Espero estar con mi esposa viendo crecer la familia y enorgulleciéndonos de nuestros hijos y nietos. Espero poder tener más tiempo para leer también.

"Lamentablemente en nuestro país hay un desconocimiento de la historia universal, y peor aún de la de nuestra patria"

¿Cómo te gustaría que te recuerden tus alumnos?

Como un profesor justo. Creo que los alumnos valoran mucho el sentido de justicia en sus profesores. Es difícil, es muy difícil formar con justicia. Hay veces que uno no quisiera dar alguna sanción, pero tiene que actuar conforme a la justicia y lo mismo ocurre con las calificaciones.

Si uno es duro con un alumno, pero él sabe que el profesor está siendo justo, no guardará rencor. Si el alumno ve que su profesor es voluble, cambiante, que da sanciones a algunos, pero a otros no, o que ayuda desmedidamente, va perdiendo el sentido de autoridad, se pierde la figura del maestro que guía, que forma.

¿Qué significa para ti trabajar en el Colegio Tabancura?

Significa harto, es uno de los mejores colegios de Chile, por lo tanto, me siento orgulloso por formar parte de este colegio. Todos los que somos parte del Tabancura hacemos que éste sea un gran colegio: directivos, profesores, auxiliares y alumnos.